martes, 6 de noviembre de 2007

¿ESTAS HART@ DE SER UNA VICTIMA DE LA SOCIEDAD?

Hoy he decidido que las personas que me rodean y que tienden a abusar de mi buena voluntad acaban de ser declaradas en guerra por mi persona.
Me he cansado de que, la buena señora que va comprar, y solo lleva 5 ó 6 productos, me diga "¿Me dejas pasar?. Solo llevo ésto y tengo prisa". Yo, con cara de imbécil, la dejo delante de mí, cuando, habitualmente en mi cesta no hay muchos mas artículos de los que lleva ella. Para colmo, yo sí que tengo prisa y a ella, al salir, se la puede ver cotorreando con otras señoras tranquila y despreocupadamente.
Me prometo a mí misma que ésto no volverá a suceder, pero puedo garantizar y garantizo que estos sucesos sí son realmente sobrenaturales. Que me explique alguien como es posible que, pese a mis precauciones, mis ágiles movimientos para que no me franqueen por los laterales y se me cuelen, mi habilidad recién adquirida de responder a gran velocidad cuando preguntan ¿quien es el siguiente?, pese a todo, se me sigan colando esas personas de edad media alta, con cara de no haber roto un plato en su vida y con una destreza extraordinaria para franquear cualquier obstáculo que les impida colarse.
Por favor señor@s un poco de respeto por los pobres mortales que aún no hemos desarrollado sus capacidades extrasensoriales para abusar y aprovecharse de las pobres víctimas que confían en la honestidad y educación de sus semejantes.
Y tí bruja, que siempre te cuelas en la carnicería, te recuerdo que la última vez mi amigo Miguel le dió un capón a una de tus semejantes, no tan fuerte como para hacerle daño, pero si lo suficiente como para que pegara un buen bote y todo el mundo se riera de ella; yo un capón no te daré, pero te prometo un buen pisotón.