martes, 26 de julio de 2011

La libertad de una dictadura

Vivimos en una sociedad que nos asfixia, que está llevando a los seres humanos a sacar lo peor de cada uno. Somos como un enorme monstruo que nos devoramos a nosotros mismos con impaciencia y sin piedad.
Buscamos nuestra propia satisfacción en nuestros actos y nos hacemos vulnerables ante cualquier suceso que nos llegue de improviso.
Un claro ejemplo de nuestra actitud pasiva y egoista es la situación política actual en nuestro país. Votamos a un partido político que nos ofrezca un cambio, únicamente eso, un cambio, nada mas. Somos una masa que se mueve como las aguas, sin control alguno, somos un pais que no piensa, que no trata de tener una identidad propia, que no busca una renovacion real, que no espera grandes cambios, tan solo espera que un grupo de políticos ineptos nos saque las castañas del fuego.


No podemos quedarnos en una posicion tan inmóvil que resulta cómica ante los ojos de cualquier otro país, no podemos seguir siendo el bufón de la economía mundial, no podemos permitir que el mundo nos considere únicamente como futboleros, o que se marquen tan solo las victorias deportivas, con rotulador rojo, como si no tuvieramos nada mas que ofrecer.
Vale que tenemos políticos corruptos e ineptos, un generación de Chonis y Pokeros, desempleados, jubilados descontentos, funcionarios cansados de no hacer nada, deportistas pasivos que practican el "sofaining" y mucha, mucha gente cabreada. Ciertamente esa es la imagen que ahora ofrecemos al exterior, aparte de los manguis, los toreros y las bailaoras, claro está, pero ¿somos solo esto?.
Yo creo que, desafortunadamente, así es, en la gran mayoría, pero queda un resto con sangre revolucionaria, que viven en el presente y salen a la calle a gritar, a suplicar un poco de ayuda, un poco de dignidad.
Entonces salimos en la prensa mundial, ¡España está viva!, los jóvenes se rebelan y parece que, por fin, hay algo de luz en nuestro futuro.
Pero no sucede nada. Se utiliza la imagen de los indignados como noticiero nacional. Se informa de sus movimientos y movilizaciones. Se aplaude su actitud, y no pasa nada.
Esta gente que salió a la calle un día, por que sí, ahora no tienen nada. ¿Que quieren? ¿Que han conseguido? ¿Qué pretenden conseguir, y cual es su objetivo?
Yo quiero saberlo, porque hoy no veo nada de claridad en nuestro futuro.
Los políticos se están riendo de nosotros, y seguimos tragando.
Yo solo pido que si nos movilizamos, sea real. Que luchemos por nuestra libertad, que ya estamos hartos de vivir en una dictadura oculta tras el nombre de democracia. Están limitando nuestras libertades, nos están oprimiendo, nos dejan sin trabajo, han conseguido frustrar a los jóvenes, y aplastar las iniciativas de aquellos que tan solo queremos sobrevivir.
¿Hasta donde vamos a llegar? ¿Hasta cuando podremos aguantar?